Nos asociamos con gobiernos de todo el mundo para controlar la calidad y la seguridad de los productos importados. A través de nuestros programas de verificación, ayudamos a proteger a las empresas locales, a los consumidores y al medio ambiente.

Con el crecimiento del comercio internacional, los gobiernos y las instituciones públicas a menudo imponen un control estricto de las mercancías que entran en su mercado como medio eficaz para garantizar la calidad y la seguridad de los productos.

Nuestros programas de evaluación de la conformidad están desarrollados para ayudar a los gobiernos a hacer cumplir estos controles, certificando que los fabricantes cumplen con los requisitos aplicables. Para ello, contamos con nuestra red mundial de expertos y laboratorios para realizar controles documentales, inspecciones físicas, pruebas de laboratorio y auditorías de fábrica.

Al poner nuestra probada experiencia al servicio de los gobiernos y de las instituciones públicas, reducimos los riesgos relacionados con los productos falsificados y, al mismo tiempo, ofrecemos un servicio rápido y de alta calidad a todas las partes interesadas.